

Una de las principales aplicaciones del LiDAR y la fotogrametría es la modelización del terreno que servirá de base para los estudios de hidraúlica e hidrología que se realizan para la prevención de inundación y catástrofes naturales.

El objetivo de Stereocarto no es dar resultados sobre el análisis de cómo está la cuenca, sino proporcionar datos para que cada organismo dé el mejor uso, en la medida de sus necesidades y de su especialización.
Uno de los factores más importantes en la definición de un modelo hidrológico es la obtención de un hidrograma de la cuenca hidrológica, que estudia los diferentes caudales que recoge la cuenca en función del tiempo, de la forma más precisa posible. Esto nos lleva a realizar un análisis detallado de las características físicas superficiales de la cuenca, en cuanto a forma, relieve y distribución hidrográfica. Adicionalmente, se deben obtener una serie de parámetros no relacionados directamente con la forma del terreno, como son los parámetros meteorológicos y climáticos (precipitación, temperaturas, velocidades de aire, características del agua,…), estadísticos (periodo de retorno), geológicos (geomorfología, permeabilidad), edafológicos (características del suelo), cobertura vegetal (tipos y características), e hidrológicos (antecedentes, caudales,…).
Los productos que se pueden obtener a partir de los datos capturados en campo, y tras un procesado son:
La totalidad de la nube irregular obtenida, clasificada por tipo de retorno en formato ASCII con las posiciones XYZ e intensidades obtenidas, MDT, MDS, modelo de intensidades, curvas de nivel y perfiles transversales y longitudinales del terreno.